Queda un día para estrenar "Novecento" y aún no les he hablado de todas las personas que han hecho esto posible. Qué desvergüenza...
jueves, 27 de enero de 2011
Uno no: somos un montón.
Queda un día para estrenar "Novecento" y aún no les he hablado de todas las personas que han hecho esto posible. Qué desvergüenza...
miércoles, 26 de enero de 2011
Ensayos

Los ensayos, para qué negarlo, son aburridos. Al menos, por norma general. Hay días en que lo pasas muy bien y todo eso pero, normalmente, repetir algo que ya sabes de memoria (nunca mejor dicho) se hace un poco pesado. Además te ves un poco ridículo ahí en el espejo.
Eso me pasa a mí. Es una gran pelea contra uno mismo la de sacar ganas y fuerzas para ensayar. Pero se consigue, no vayan a creer que el viernes nos plantamos en el escenario “a improvisar”. Reconozco que, en muchas partes, esquivo la mirada para no encontrarme con el tipo ese del espejo que habla solo y hace unos gestos raros… pero ensayar, se ensaya. Y mucho.
Además de los ensayos frente al espejo más formales, llevo unos dos o tres meses jugándome mi, ya de por sí escasa, fama de persona cuerda mientras “hablo solo” en el coche. Tengo grabado (con mi voz) el texto de “Novecento” en un CD y, hace tres meses que lo llevo puesto en el coche a todas horas. Y, claro, al final, además de escucharlo acabas doblando tu propia voz y repitiendo el guión en voz alta. La verdad es que me ha ayudado mucho a memorizar y a encontrar inflexiones de voz y todas esas cosas. Pero, claro, quienes se hayan cruzado conmigo o hayan parado su coche junto al mío durante este tiempo, me habrán visto hablando solo y encima con una expresividad envidiable… Gajes del oficio se llaman.
(También lo escuchaba en el MP3 mientras salía a correr pero, en este caso, no tenía aliento como para hablar a la vez así que al menos no me miraban raro)
En fin que esta mañana tenemos uno de los dos ensayos generales y, mañana por la tarde, el último y definitivo. Y en estos ratos anteriores es cuando dudas de si no te apetece ensayar por pereza o por miedo a que no esté tan bien preparado como creías.
Será la pereza. Seguro
martes, 25 de enero de 2011
Nervios

domingo, 23 de enero de 2011
Y si...

Todavía es Domingo...

¿cuántos días se supone que faltan? Buff... que rima más mala.
sábado, 22 de enero de 2011
Música maestro

En un espectáculo como Novecento, en el que el narrador es un trompetista y el personaje alrededor del cual gira la historia toca el piano, la música es, evidentemente, trascendental. Nos han preguntado varias veces si hay alguien tocando el piano tocando en directo sobre el escenario pero no es el caso.
viernes, 21 de enero de 2011
Excusas, excusas, excusas...

Sí. Excusas. Pero de las buenas... Me explico. Estos días, cuando iba por ahí de acto promocional en acto promocional (*acto promocional: Poner carteles en lugares donde me conocen y ofrecer entradas a la gente que suele ir a mis actuaciones) me han dicho varias veces frases como estas:
-Ah, pues mira que bien llamo a mi amiga Carmen, que hace mucho que no la veo, y nos vamos juntas.
-Qué buena idea, le dejo a mi marido con los niños y me tomo una "tarde libre" para mí.
-Pues aprovecho y, después de la actuación nos vamos a cenar por ahí que hace un montón que no lo hacemos.
-Pues me apetece que hace mucho tiempo que no voy al teatro (en realidad que no voy "a nada").
Así que "Novecento" también es una excusa. Para salir de casa en la fría noche burgalesa y subirse a las cálidas butacas de nuestro barco: el Virginian. Para quedar con alguien que hace mucho que no ves. Para ponerle buena cara al mal tiempo y decir que no pensamos dejar de sonreír y de disfrutar. Para hacer una visita a Burgos a los que no sean de aquí. Incluso para invitar al teatro a alguien "especial"... (¿quien sabe? quizá del Virginian pueda nacer una historia de amor...)
Por nuestra parte, haremos todo lo posible (de hecho, ya lo estamos haciendo) para que ese ratito sea lo más agradable posible. Que puedan dejar las preocupaciones fuera y durante algo más de una hora sólo disfruten de una historia contada a viva voz, como siempre se ha hecho. Que cuando suban a nuestro barco con nosotros disfruten de esta historia "límpida e inexplicable como sólo lo era la música cuando salía del piano mágico de Danny Boodman T.D. Lemon Novecento"
Oh yes...
